SINOPSIS
En el verano de 2007, durante una excursión con su novia y unos amigos por los lagos de la Vall Fosca, un rayo cae cerca de Daniel, profesor de filosofía en un instituto de Barcelona. La descarga se propaga por el suelo y lo derriba. Y aunque al principio parece que no hay mayores consecuencias, a partir de aquel momento se instala el insomnio en su vida.
Salir a recorrer las calles de su barrio por las noches se convierte para Daniel en un hábito tranquilizador.
Y es en uno de estos paseos cuando conoce a Antonio, un sintecho que ha perdido la memoria y con el que forjará una profunda amistad.
«Hay resortes en el alma humana que se activan cuando menos lo esperamos. Anhelos y temores llaman con frecuencia a nuestra puerta y, una vez dentro, puede que algunas cosas ya nunca vuelvan a ser como antes. Pero comprender que, muchas veces, podemos elegir —que es posible dejar atrás aquello que nos quiebra, que nada está escrito y que más de lo que imaginamos depende únicamente de nosotros— es, a menudo, lo único que puede salvarnos».
RESEÑA
Imagínate recorrer las silenciosas y sosegadas calles de una ciudad como Barcelona cuando se extienden las sombras y la población descansa. Vagar bajo las farolas que alumbran la oscura noche y sentir ese profundo silencio que desprende cada una de esas calles tan concurridas pocas horas antes. Entre esa quietud camina sin rumbo nuestro protagonista, Daniel.
En sus habituales salidas nocturnas, desde que padece esta insoportable tortura nocturna que le impide conciliar el sueño, deambula por los barrios de su querida ciudad entre las tinieblas que envuelven sus pasos y también sus pensamientos. Un combate silencioso en el cual emergen sus más profundas inquietudes arrastrándolo, inevitablemente, a la deriva.
Pese a que es inviable para Daniel lograr dormir desde aquel fatídico día en el que un rayo le alcanzará para arrebatarle algo tan esencial y fuera castigado con este persistente insomnio, sus pasos nocturnos le dirigieron hacía alguien que será una persona esencial en su vida, Antonio.
El autor, a través del protagonista, nos transmite mediante estas páginas y con una profunda sensibilidad expresada a través de sus palabras, la relevancia de tener un hogar, nuestro propio refugio en el que sentirnos a salvo y tener la certeza de donde podemos volver siempre. Mostrarnos que existe el arrepentimiento verdadero y que tras paciencia y tiempo somos capaces de dejar atrás miedos e inseguridades, alejar lo que nos vulnera. Veremos las distintas fases del amor y la ausencia de este además de la verdadera amistad.
Leer a Ramón Gallart siempre es una apuesta segura. Es abrir un libro con una intensa emoción por conocer un mundo nuevo del que sabes que no querrás salir. Significa sumergirse entre las páginas de una historia que te dejará huella. Su prosa es cuidada y elegante, con personajes cautivadores que nos darán valiosas lecciones sobre la vida y que seguirán con nosotros tras terminar con la lectura.

.jpg)








