Siete plantas
SINOPSIS
Mi reseña
Una mañana de marzo, nuestro protagonista, con paso decidido recorre las calles de una ciudad que alberga una cierta esperanza de hallar la cura para su dolencia.
Giuseppe Corte es aconsejado para que acuda a un prestigioso sanatorio tras sentir episodios de fiebre. En este lugar se trata exclusivamente esta enfermedad por lo que durante su estancia deberá ser tratado por los mejores médicos especializados y podrá acomodarse de la mejor manera en sus instalaciones.
Una vez dentro del blanco edificio compuesto por siete plantas y tras un reconocimiento médico, una enfermera le explicó el singular funcionamiento del hospital. Según la gravedad de los pacientes son distribuidos en distintas plantas. En la superior, la séptima, se encontraban los casos más leves. La sexta planta se adjudicaba a los enfermos menos graves pero con que requerían más atención por parte del personal del centro y así sucesivamente hasta llegar a la primera donde se ubicaban los casos incurables.
Giuseppe, respiro con verdadero alivio al verse en lo alto de la clínica, pero estos momentos de tranquilidad no tardarían en truncarse. Veremos cómo, poco a poco, con vanas excusas, favores o errores en la administración del hospital, va descendiendo plantas y con ello su estado de ánimo decae al sentirse impotente por no poder hacer nada por solucionar estos contratiempos. Ni tenía fuerzas ni ganas por reclamar tan injusto traslado a otras habitaciones.
En este angustioso relato, el escritor italiano teje una trama que nos envuelve y provoca la misma inseguridad y temor que padece el protagonista. Solo conocemos su perspectiva y realmente desconocemos la magnitud de su estado ya sea mental o físico. Esta compleja historia viene acompañada de las magníficas ilustraciones de Juan Berrio, en las que podemos apreciar los colores verdes o azules que se aproximan a tonos grises, y según va avanzando las páginas van oscureciendo, de igual manera que se va apagando Giuseppe Corte.
.jpg)






0 comments